¿Cómo distinguir la verdadera innovación disruptiva?

¿Qué tienen en común la rueda, el papel y las vacunas ? Son simplemente algunos ejemplos de innovación disruptiva que han ocurrido en la historia de la humanidad porque armonizan dos aspectos esenciales: (i) han reinventado los niveles de bienestar y felicidad de las personas y (ii) lo han conseguido democráticamente, es decir, a través de una solución accesible para todos los públicos. La rueda reinventó el movimiento de personas y mercancías con un sencillo artilugio que cualquier ser humano podría fabricar. El papel reinventó la codificación a escala del conocimiento del ser humano y su transmisión escribiéndolo y dibujándolo en una sencilla lamina elaborada con residuos agrícolas de tratar la seda, el arroz, el cáñamo o el algodón. Las vacunas han salvado millones de vida reinventando la medicina desde curar a prevenir simplemente inoculando en nuestros cuerpos un pequeña cantidad de la enfermedad para que nuestro cuerpo generase anticuerpos. Evidentemente, detrás de todos ellos también está la visión, el ingenio, la intuición y el esfuerzo de las personas que lideraron estos grandes saltos para la humanidad.

La innovación disruptiva es el motor de progreso de nuestra sociedad

Hoy en día, las empresas son los principales motores de innovación disruptiva y progreso que tiene la sociedad actual, y por tanto, una de las cuestiones que más análisis, reflexiones y debates suscita es la fórmula del éxito de la innovación en el mundo de los negocios. Todos los años se publican decenas de rankings de las empresas más innovadoras del mundo o de las startups más disruptoras del planeta. Los buenos libros sobre innovación disruptiva suelen ocupar un puesto destacado en los best sellers del management y la gestión empresarial. Recurrentemente, tanto universidades, escuelas de negocio como consultoras divulgan recetas para innovar más y mejor. Desde hace varios años, una parte muy significativa de las inversiones en capital buscan encontrar el próximo “unicornio“, denominación que reciben aquellas empresas innovadoras y disruptivas que alcanzan una valoración privada anterior a su salida a bolsa o adquisición de 1.000 millones de dólares.

Tras haber dedicado cierto tiempo a bucear entre toda esta “infoxicación” sobre la innovación disruptiva y haber vivido de primera mano alguna de estas reflexiones en mi faceta profesional, los dos aspectos esenciales que catalizaron el éxito de la rueda, el papel o las vacunas son perfectamente válidos en la economía actual de mercado. Hagamos la prueba del nueve con la empresa más icónica de las últimas décadas y que lleva encabezando los rankings de innovación en los últimos años sin solución de continuidad. Al margen del talento y la pasión de Steve Jobs y todo el legado de liderazgo que ha dejado en su empresa, Apple funciona como una máquina de reinvención y democratización. El iPhone, su producto estrella de los últimos tiempos, es quizás la efigie perfecta de innovación disruptiva. En primer lugar, reinventó completamente el concepto de teléfono móvil a través de una nueva experiencia que permitió mejorar nuestro día a día con un sin fin de servicios y contenidos accesibles con tan sólo un toque en la pantalla táctil. Pero igual de importante ha sido su capacidad de democratización del mundo digital. Las funcionalidades avanzadas de ordenadores y smartphones estuvieron muchos años restringidas a las personas que habían desarrollado ciertas habilidades informáticas, y de hecho, la mayoría del publico se decantaba por móviles sencillos con pocas funcionalidades, pequeños y ligeros como el Nokia 1100, el móvil más vendido de la historia con 250 millones de unidades. Pero el iPhone supuso que cualquier persona, sin importar su edad o sus conocimientos informáticos, podía conocer las maravillas del mundo digital. Desaparecieron los menús, los ratones o cualquier tipo de comando. De repente todo se hizo intuitivo, muy visual y simplemente utilizando la yema de los dedos. La mayor evidencia de esta realidad es que los niños de hoy en día aprenden a manejar un iPhone mucho antes que a hablar fluidamente. Incluso personas de edad avanzada que se habían quedado fuera de la era digital están empezando a disfrutar de sus ventajas y aplicaciones como Facebook o WhatsApp ya son parte de su estilo de vida.

La verdadera innovación disruptiva es la que democratiza la mejora de los niveles de felicidad

innovación disruptiva - jose cantera

Si repetimos este mismo ejercicio sobre un conjunto representativo de empresas de referencia, valorando su capacidad de innovación sobre estas dos dimensiones, el mapa que nos sale resulta al menos ciertamente curioso e interesante. Obviamente, asumiendo mi sesgo personal a la hora de realizar dicha evaluación. Existe un segmento de empresas que podríamos denominar los “creadores disruptivos” pues han demostrado una elevada capacidad de innovación disruptiva con nuevos productos que se han llevado por delante viejas empresas y modelos de negocio, creando al mismo tiempo nuevos espacios y mercados. En este grupo tenemos algunos destacados nominados como Apple por crear magia con pequeños detalles, Google por hacer del mundo digital un lugar más accesible y útil, Kickstarter por derrumbar las barreras económicas a las buenas ideas, Salesforce por simplificar a las empresas que sus clientes se enamoren de ellas o Facebook por hacer del mundo un lugar más abierto y conectado. No sólo han creado nuevas soluciones para satisfacer nuestras necesidades de bienestar y felicidad sino que lo han hecho democráticamente, eliminando barreas y costes en términos de precio, tiempo o esfuerzo, convirtiéndose en objeto de deseo de millones de clientes a nivel mundial .

Un segundo grupo a destacar es el de los “soñadores” por su ingenio para visionar y desarrollar conceptos rupturistas pero que todavía necesitan encontrar la fórmula para democratizarlos y convertirlos en elementos inseparables del día a día de una gran mayoría de personas. En este segmento tenemos algunos ilustres nominados como Tesla por conjugar un coche sostenible y aspiracional rompiendo los límites establecidos para las baterías eléctricas, Four Seasons por ir siempre un paso por delante en cómo crear hogares de cinco estrellas fuera de casa, Cirque Du Soeil por su capacidad de entretener invocando a los sentidos, la imaginación y las emociones, Virgin por su ingenio y atrevimiento por sacudir los cimientos de cualquier sector a base de sensualidad y amor por el cliente o Zappos por hacer de la felicidad un modelo de compañía y de negocio.

Finalmente, podríamos señalar a los “democratizadores” por su creatividad para romper las barreras de precio, esfuerzo o tiempo que algunas personas tenían para acceder a ciertas experiencias, conjugando tecnología y nuevas formas de hacer las cosas y construir un modelo más accesible y universal. En esta categoría tenemos algunos insignes nominados como Zara por hacer de la última moda un lujo al alcance de todos los bolsillos, Spotify por poner una banda sonora a cada experiencia del día a día, Ikea por llenar los hogares de confort, diseño y funcionalidad, Amazon por poner cualquier producto a la distancia de one-click y al mejor precio posible o WhastApp por eliminar cualquier obstáculo para que las personas se comuniquen y estén en contacto.

***

Si estas montando una startup o estás pensando en invertir en una, si tienes como reto dentro de tu trabajo hacer algo realmente innovador o simplemente tienes algunos ahorros y los quieres invertir en bolsa, es muy probable que te estés preguntando “¿cómo distinguir la verdadera innovación disruptiva de un mero cambio incremental?. Espero que esta reflexión os ayude a separar el grano de la paja, pero sin olvidar que el futuro no es lo que solía ser, y menos aún, cuando nos movemos en las arenas movedizas de la innovación, la creatividad o el ingenio con ciertas dosis de locura.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *