Un nueva ola tecnológica está dibujando el futuro de Internet

Con este post, iniciamos una trilogía de artículos que reflexionan sobre el futuro de Internet, comenzando con una perspectiva tecnológica. Desde los inicios de Internet, aproximadamente cada diez años se genera un nuevo tsunami de transformación digital que desarrolla nuevos servicios generalmente de la mano de startup´s y que se suele llevar por delante varias compañías históricas que no son capaces de adaptarse al cambio. La primera gran ola de transformación digital comenzó en los años 90 de mano de la World Wide Web. Tras la revolución que supuso la Web y el inicio del comercio electrónico, a principios del siglo XXI comenzó la segunda ola gracias a los teléfonos móviles inteligentes y las redes sociales. Desde hace apenas un par de años, estamos entrando en la tercera gran ola de transformación digital como resultado de un alineamiento tecnológico sin precedentes. Varias tecnologías digitales con un gran poder transformador han alcanzado el nivel de madurez necesario para crear una nueva generación de servicios y dibujar el futuro de Internet. Pero me gustaría destacar a los cuatro fantásticos por su poder de transformación digital y su capacidad de complementarse mutuamente:

Internet de las Cosas: Se está produciendo una proliferación de elementos físicos “digitalizados” como un reloj, una pulsera, unas zapatillas de deporte, un coche o cualquier elemento de nuestra casa como electrodomésticos, termostatos, puertas o ventanas. Simplemente hay que dotarlos de algún tipo de sensor que sea capaz de registrar las cosas que ocurren a nuestro alrededor como movimientos, localización, temperatura, sonidos, olores o luces. Al digitalizarlos son capaces de generar, procesar y transmitir datos, y por tanto, podemos interactuar inteligentemente con ellos. Según datos de Cisco, en la actualidad hay unos 13 mil millones de “cosas conectadas” y se prevé que para el 2020 esa cifra aumente hasta los 50 mil millones, lo que significa seis veces el número de habitantes que tendrá el planeta. El futuro de Internet está claramente ligado a esta nueva realidad en la que conviven el mundo digital con el físico en perfecta armonía y con fronteras cada vez más difusas.

Big Data & Advanced Analytics: El 90% de los datos del plantea se han generado en los últimos dos años. Cada vez que utilizamos cualquier dispositivo o servicio digital, se generan cientos o miles de datos en múltiples formatos. Hace tan sólo una década, el guardar, procesar y analizar un volumen tan ingente de datos era una labor muy cara y complicada. Pero ya tenemos la tecnología necesaria para hacerlo de manera barata, fácil y lo más importante de todo, en tiempo real. Por tanto, el combustible que hará funcionar el futuro de Internet serán datos de todo tipo y en cantidades descomunales. Este paradigma abre un inmenso mar de nuevas oportunidades y es la razón por la que muchas empresas estén comenzando a desarrollar un sexto sentido analítico.

Realidad aumentada y realidad artificial: Internet no estaría tan embebido en nuestras vidas sin los avances en las interfaces de usuario. Hasta hace unos años, el mundo digital estaba restringido a las personas que habían desarrollado unos conocimientos mínimos de informática. Pero todo esto cambió cuando Apple fue introduciendo nuevos elementos para hacernos la vida más fácil, y que poco a poco, fueron replicados por el resto de empresas tecnológicas. Los avances en usabilidad que supusieron el ratón, los iconos, y sobre todo, las pantallas táctiles de nuestros móviles han tenido gran culpa de la democratización actual del mundo digital. Pero estamos dando otro salto cualitativo en la forma en que nos relacionamos con el mundo digital. Seguiremos usando nuestros dedos para interaccionar con pantallas táctiles pero también veremos como se despliegan teclados virtuales sobre cualquier superficie como una mesa o una ventana, o simplemente en el aire en forma de hologramas, de manera muy similar a como Tom Cruise controlaba una interfaz flotante con el movimiento de sus manos en Minority Report. También utilizaremos más la voz o incluso la expresión del rostro, pues la tecnología ya es capaz de analizar e interpretar nuestras palabras o nuestra mirada. Algunos laboratorios incluso están experimentando con una interface basada en el pensamiento, que permitiría controlar un ordenador con nuestra mente. Todas estas formas de realidad aumentada junto con los avances que se están produciendo en la realidad virtual, están perfilando seriamente el futuro de Internet en el que conviviremos con la tecnología de manera más íntima y humanizada. Estaremos rodeados de una capa adicional de información y servicios que estará perfectamente embebida en nuestro día a día.

Inteligencia Artificial: Hasta hace unos años el mundo de la inteligencia artificial era algo que sólo veíamos en películas de ciencia ficción. Pero hoy en día los ordenadores están aprendiendo a ver, escuchar, leer, escribir y pensar. Estamos desarrollando su capacidad cognitiva de la misma manera que enseñamos a los niños a desarrollar estas capacidades inherentes al ser humano. Aunque quizás no seamos conscientes de ello, ya convivimos con pequeñas réplicas artificiales de un cerebro humano. Por ejemplo, detrás de los asistentes virtuales como el Siri de Apple hay un motor de inteligencia artificial. Por tanto, el futuro de Internet y de la próxima transformación digital vendrá de la mano de servicios digitales que serán capaces de ir aprendiendo qué nos gusta y qué no, cuáles son nuestros hábitos, rutinas y preferencias, llegando a desarrollar la capacidad de anticiparse a ellas para sorprendernos positivamente con recomendaciones y consejos personalizados.

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Este nuevo paradigma tecnológico claramente sienta las bases para que el futuro de Internet sea algo verdaderamente revolucionario y transformador. Este nuevo contexto, abre las puertas a nuevos conceptos de servicios como una “mamá digital” y una nueva dinámica competitiva en la que la que los gigantes digitales están realizando importantes apuestas estratégicas.

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