Ferran Adrià ha sido galardonado con el Premio Nobel de la Felicidad

 

Ferran Adrià ha sido galardonado con el Premio Nobel de la Felicidad, la más alta condecoración de la Academia Sueca a las personas e instituciones que de una manera admirable han contribuido a promover y mejorar los niveles de felicidad en el mundo. Al famoso chef de elBulli le reconocen así el impacto que ha tenido su imaginativa revolución gastronómica, cultural e intelectual a escala planetaria. De este manera, Ferran Adrià inaugura la relación de premiados de esta nueva categoría de galardones que la Academia Sueca ha instaurado este año. Tras evaluar minuciosamente una lista de más de cien posibles candidatos a esta nueva distinción, el jurado ha decido por unanimidad otorgar el Nobel al chef de la felicidad por su excelsa contribución en los tres criterios fundamentales que la Academia Sueca utiliza para otorgar este premio: lo QUE ha hecho, COMO lo ha hecho, y lo más importante de todo, PORQUE lo ha hecho.

Ferran Adrià hizo de la libertad intelectual una bandera de la felicidad

No busques el éxito, busca la felicidad“. Esta filosofía vital del chef de la felicidad es quizás el motor que hizo posible su revolución. La cocina ha estado encorsetada durante siglos en mandamientos que nadie cuestionaba. Tres platos; primero, segundo y postre. Los entrantes son salados y los postres son dulces. Para cocinar se somete a los productos a calor. Pero actualmente ya no es extraño un menú degustación de varias pequeñas elaboraciones, un helado salado de te verde o una elaboración preparada con nitrógeno liquido a menos 200 grados centígrados. Hoy Ferran Adría recibe el reconocimiento a toda una trayectoria, a una extraordinaria labor y sobre todo a una apología de la libertad y del prohibido prohibir. Pero los inicios no fueron nada fáciles para el chef de la felicidad, pero supo hacer de la adversidad una virtud. En los lluviosos y fríos días de invierno, cuando nadie acudía a elBulli, enclavado en una cala escondida en la Costa Brava gerundense, ocupaba su tiempo cuestionándoselo todo, aprendiendo, investigando e inventando. El mantra era crear y no copiar.

chef de la felicidad - frase

Con el tiempo, el mundo gastronómico se hizo eco de que un joven chef catalán estaba empezando a saltarse los códigos de la cocina con imaginativas elaboraciones como un helado de arroz con leche. Al principio, nadie entendía lo que quería trasmitir al mundo a través de su creatividad. Sus paltos solo recibían la crítica fácil y los juicios banales propios del que no ve más allá y se queda en la superficie. “El primer día que fui a su casa no entendí casi nada y no me gustó ni la mitad. Pero luego me di cuenta de lo que hacía, nos hicimos amigos, empece a visitarle más a menudo y a defenderle por todas partes“. Así describe el renombrado Juan Mari Arzak, máximo representante de la Nueva Cocina Vasca que en 1989 ya contaba con tres estrellas Michelin, el inicio de su relación con Adrià. Todo cambió cuando Arzak comprendió el potencial que escondía su discurso de libertad y felicidad, apadrinándolo siempre que tenía ocasión de hacerlo. El mundo comenzó a ver con otros ojos a ese “anarquista estructurado” que nunca pasó por una escuela de cocina ni pisó una universidad, salvo en las cuatro ocasiones que le han investido Doctor Honoris Causa.

Con esta condecoración, la Academia Sueca toma prestada la bandera de libertad enarbolada por Ferran Adrià y hace un llamamiento colectivo a un mundo más feliz donde exista más apetito por cuestionarse los viejos paradigmas que nos mantienen oprimidos, más tolerancia a las nuevas ideas y más respeto a la diversidad y a las nuevas formas de entender la vida.

Ferran Adrià creó felicidad a través de la experiencia total

Ferran Adrià más que un cocinero podríamos considerarlo un alquimista de las emociones, un gurú de la felicidad, un mago de la serendipia. Ha sido capaz de hacer vivir a sus comensales experiencias que superaban ampliamente las expectativas con las que cruzaban las puertas de elBulli. Vivir experiencias positivas que no esperabas es absolutamente maravilloso y motivo de felicidad. Esto es Serendipia ó Serendipity, que la vida te sorprenda positivamente.

EXPERIENCIA = REALIDAD – EXPECTATIVAS

FELICIDAD = REALIDAD > EXPECTATIVAS

El chef de la felicidad sorprendía a través de una experiencia total que generaba bienestar sensorial, emocional e intelectual. Sus creaciones se disfrutaban con los sentidos, con el corazón y con el cerebro. Sensorialmente te sorprendía con unos emplatados que eran obras de arte sobre una vajilla hecha ex profeso para cada preparación y con sabores únicos y texturas insólitas que enloquecían a tus papilas gustativas. Emocionalmente te sorprendía cuando por ejemplo te evocaba recuerdos de la infancia con los peta-zetas que te encontrabas en un postre y estaban en tu boca. Intelectualmente te sorprendía con conceptos inesperados pues lo que para ti siempre era un postre podría ser un snack al inicio del menú. Ingredientes que siempre conocías en forma sólida de repente eran líquidos. Aromas y olores se volvía sólidos y los podías masticar. Un largo etcetera donde la creatividad, la técnica y la tecnología se pudieron al servicio de la felicidad de las personas. Al fin y al cabo, todas estas innovaciones no significan nada si no llegan a alguien, lo hacen disfrutar, lo conmueven, le hacen pensar y le hacen pasar un rato feliz. Además no lo hizo como los cocineros de la alta cocina francesa que se circunscriben a productos gourmet y con pedigrí como una langosta, una pierna de cordero o una lubina. Su magia fue tan intensa que fue capaz de crear serendipity con productos tan humildes como una sardina, un tomate o una remolacha.

chef de la felicidad - serendipity

Pero este movimiento que trastocó y puso patas arriba la forma de entender la cocina no se quedó encerrado dentro del territorio de los restaurantes de alta cocina y tres estrellas Michelin. La gente se ha enamorado de la felicidad que genera la experiencia total de Adrià que hoy se ha democrartizado por todo el mundo. La inmensa mayoría de los restaurantes de cierta vanguardia utilizan técnicas y conceptos inventados por el chef de la felicidad y su equipo. Incluso hasta en cadenas como Starbucks se pueden ver los sifones para crear espumas que diseñó el laboratorio de investigación de elBulli. Ha dejado una huella tan profunda en nuestro lenguaje y en nuestras costumbres, que desde España hasta China la gente habla de espumas, esferificaciones o deconstrucciones, y ya no es nada raro encontrarse en la cocina de una casa utensilios de cocina ideados en elBulli que la gente compra en una tienda para emular a Adrià en sus hogares.

Pero quizás lo más admirable es que la creatividad del chef de la felicidad para crear esa experiencia total está transcendiendo al mundo de la gastronomía y la cocina. Las universidades más prestigiosas del mundo o grandes multinacionales quieren impregnarse de su creatividad y sabiduría. Hoy no es raro verle dando conferencias a los alumnos de Harvard o a los directivos de Telefónica. Toda una prueba de que su alquimia y su filosofía es universal, simplemente que por suerte o desgracia, el destino hizo que se gestara entre fogones, pues el verdadero sueño de juventud de Adrià era ser futbolista.

Ferrán Adrià ha dejado un legado de felicidad que transciende a el mismo 

Siempre que haya una puerta abierta, tú pasarás delante y luego yo iré detrás”. De esta manera Ferran Adrià hacía público su agradecimiento a la generosidad que Arzak demostró en su día hacia él. Quizás lo normal hubiera sido un claro enfrentamiento entre un líder consolidado y un joven rupturista, pero sucedió todo lo contrario y este mismo espíritu de colaboración es extendió entre Adrià y los 2.000 cocineros que se formaron en los fogones de elBulli y que posteriormente trasmitieron su ideología, técnicas y conceptos por los cinco continentes, entre los que se encuentran los actuales números uno del mundo como Joan Roca de  (Gerona), Andoni Aduriz de Mugaritz (Guipúzcoa), René Redpezi de Noma (Copenhague) o Massimo Bottura de Osteria Francescana (Módena).

chef de la felicidad - legado

Pero han sido compositores de nuevas experiencias y no meros intérpretes de la filosofía del chef de la felicidad. No se han dedicado simplemente a imitar y maquillar conceptos existentes, sino que han creado nuevas filosofías como el naturalismo de Aduriz o la nueva cocina del mar de Angel León. Sus discípulos no le copiaron sino que hicieron propia su radicalidad para abrir nuevas puertas y hacer más rico y diverso el ecosistema. Además han hecho propio el espíritu solidario y colaborativo del que se impregnaron en elBulli, pues si bien todos compiten por ser el número uno, todos unen esfuerzos y comparten ideas porque saben que son mejores juntos que individualmente. Se catalogan entre ellos de amigos, de un equipo unido o incluso de una gran familia.

Adrià no solo ha dejado un legado de grandes cocineros sino de personas más felices. Joan Roca, chef del mejor restaurante del mundo actualmente, lo describe como nadie. “Antes éramos cocineros que disfrutábamos de nuestra profesión y nos lo pasábamos bien. Pero si estabas en un discoteca, nunca decías que eras cocinero, decías que eras otra cosa. Si lo decías sabías que no ibas a ligar porque no tenía ningún tipo de glamour”. Hoy en día, ser cocinero se puede convertir en un estilo de vida que te encamina hacia una auto-realización plena, tanto personal, profesional como social. Los grandes chef reciben los premios y honores de grandes instituciones, la cercanía de los poderosos y la atención de los medios de comunicación. Porque Adrià y su herencia han hecho que el cocinero pase de ser un artesano habilidoso con sus manos a trasmutar en un virtuoso que piensa, imagina, inventa, innova, conceptualiza, crea y hace felices a las personas a través de experiencias únicas.

Finalmente, otra virtud del chef de la felicidad es haber tenido el coraje de plantearse un reto más transcendente en la cumbre de su trayectoria profesional como chef. En 2011, elBulli sirvió su último plato. Adrià y su equipo dejaron de crear platos para comenzar a crear creadores de platos. De un restaurante a una fundación. De impactar directamente a unos 6.000 comensales al año a tratar de llegar a millones por todo el mundo. Desde elBullifoundation mana un torrente de generosidad compartiendo todo lo que sabe, su método creativo o su modelo de pensar. Pero su propósito va un paso más allá, está tratando de descubrir lo que es la cocina y ordenar cada elemento que participa en ese proceso y contárselo al que quiera escucharlo. Todo ordenado y codificado en una enorme base de datos o enciclopedia, la Bullipedia. Como no podía ser de otra forma, este nuevo proyecto está abierto a todo el que quiera participar y ha implicado a Universidades, Centros de Investigación, Escuelas de Negocios y Empresas.

No cabe duda de que el jurado del Nobel ha tenido muy en cuenta la generosidad y altruismo que Adrià ha demostrado a lo largo de su vida. “Quizás el único mérito que pude haber tenido es anteponer una ideología al dinero”. Hoy Ferran Adrià ya no es un cocinero, es un evangelizador, un agitador, un gurú, un rupturista. Mañana será un legado universal que habrá trascendido a él mismo. Un arma de construcción masiva de felicidad disponible para todo aquel que quiera continuar enarbolando su bandera de la felicidad a través de la libertad y que hoy la Academia Sueca ha intentado postergar con esta preciada condecoración.

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Evidentemente, este relato tiene un pequeña parte de sueño pero mucho de realidad. Ni la Fundación Nobel, ni la Fundación Principe de Asturias ni otra honorable institución de este tipo galardonan explícitamente a personas o instituciones por sus contribuciones a hacer realidad los anhelos de felicidad de las personas. Simplemente es mi pequeño homenaje al chef de la felicidad a través de una carta abierta a un sueño: que personas tan excepcionales como Ferran Adrià se conviertan en espejos donde todos nos queramos mirar para desaprender que imposible es solo una palabra que usan las personas prisioneras del mundo que se les dio y para aprender que la libertad de pensamiento es nuestro mejor compañero de viaje en nuestro camino perpetuo hacia la felicidad.

P.S. Si te gustaría que se hiciese realidad comparte esta carta abierta a este sueño

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